CASO DE QUE EL ARQUITECTO VAYA POCO A LA OBRA O PEOR: QUE NO APAREZCA NUNCA

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Defectos constructivos, reclamar al arquitecto de la obra.


El arquitecto,  tiene el deber de vigilar y controlar la obra.


Este se erige en protagonista único del proceso material de la misma, conforme a lo proyectado, lo que le impone un plus del deber de vigilancia. Debe controlar y vigilar que la construcción se realiza conforme a la idea o al proyecto realizado por él mismo. Por tanto, ha de responder “por culpa in vigilando” de las deficiencias fácilmente perceptibles.

Debe inspeccionar, constatar y ordenar la correcta ejecución de la obra, lo que le impone la obligación de visitas asiduas, para proceder a corregir los eventuales defectos. Si el arquitecto  reconoce que acudía poco porque no le llamaban o por cualquier otra excusa, a la obraal no haber renunciado a su labor, ha de pagar con las consecuencias. El propietario de la obra, sobre todo si es un particular que se hace una casa unifamiliar, debe, sin timidez, llamarle para que vaya y decida cualquier duda. Si no le avisa, no le hace un favor “por no molestarlo”, todo lo contrario, si en el futuro hay problemas, dirá que no le llamaron.

Incluso si se trata de un promotor dueño de la obra que ordena, manda y dirige la obra en sus ausencias, no puede, el arquitecto, ampararse en la intervención de la propiedad, para eludir su responsabilidad, toda vez que o bien debía hacerlo constar en acta, o bien renunciar a la obra mucho antes. El Arquitecto debería haber presentado en su caso, un  acta que contemplara las diferencias habidas con la  propiedad  y los cambios que ésta introducía

Las misiones del arquitecto podemos resumirlas en la proyección, dirección y vigilancia de la ejecución de las obras, por tanto:

  • Es de su responsabilidad, los mal llamados “vicios del suelo” si los hay, (realmente hay que decir “vicios de proyecto”), esto es,  la consecuencia de un proyecto defectuoso que no ha previsto,  o que no ha estudiado la composición geológica o topográfica del suelo y subsuelo.
  • El proyecto, debe cumplir todas las normas legales y reglamentarias.
  • La dirección y vigilancia de la obra son actividades  difícil de  separar, ya que el cumplimiento de una, implica  la realización de la otra.

Si surge durante la construcción, un problema, daño, o algo nuevo a solucionar, de poco importa que se trate de elementos incluidos o no en el proyecto, pues la necesaria vigilancia de lo construido por el arquitecto, le exige una labor personal  de cuidado, atención y celo, lo cual es imposible si  va poco a lo obra, o peor, que si no aparece nunca.

Puedes contarnos tu caso, para que te informemos, sin ningún tipo de coste o compromiso.